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Foro

Primer Ágora del IMCISS, un foro para el desarrollo de Ciudades Inteligentes

Con el espíritu del diálogo público, el IMCISS celebró el lanzamiento de sus ágoras dedicadas a intercambiar ideas para replantear las ciudades de una forma más sostenible. Esta primera Ágora del IMCISS contó con la asistencia de Ximena Díaz, Directora de Interiores de Gensler México; Celia Navarrete, Vicepresidenta de Construction and Hospitality Portfolios; Ernesto Herrera, Director de Reforestamos México, Eduardo Cerezo, Director Comercial de Interstuhl Latam y Fernando Velasco, Director del Centro de Consultoría y Extensión de Arquitectura de la Universidad Anáhuac.

El evento se llevó a cabo en el Web Space Centro de Innovación, de EY, Ramiro Alaniz Director de dicha empresa dijo que en la consultoría, la cual representa, son apasionados del tema de la transformación digital y las ciudades inteligentes del futuro, por lo que se sienten encantados de colaborar con el IMCISS.

Las ágoras del IMCISS pretenden ser el espacio para debatir las alternativas para desarrollar ciudades inteligentes en México, un punto de convergencia para generar nuevas propuestas. Cada evento contarán con la participación de tres expertos, nueve ciudadanos invitados y un mexicano en el extranjero enlazado por internet. La temática de las siguientes ágoras irá cambiando.

El Presidente del IMCISS, el Ing. Pablo J. Colás Murillo, durante esta primer ágora, empleó el término «agorero» invitando a los asistentes a asumir el reto de ser los encargados de guiar el desarrollo de las ciudades del futuro “los nuevos agoreros de México”.

Este primer encuentro contó con la participación de Salvador Núñez, socio de Taller G; Benjamín Romano, dueño de LBR&A y Raúl Huitrón, Director de Biomah y responsable de la Vicepresidencia del IMCISS de Plan Maestro y Diseño Sustentable. Los tres han colaborado en proyectos arquitectónicos de gran escala.

La sustentabilidad de un edificio y cómo esta puede influenciar y motivar la sustentabilidad de una ciudad, fue el eje principal del evento que revivió la esencia humana de discutir el conocimiento de forma libre.

El arquitecto Salvador Núñez destacó la importancia de entender a las ciudades como organismos vivos, “constantemente cambian, mutan y transforman. En ese sentido nacen de una historia que no se encuentra terminada, eso les da la posibilidad de seguir evolucionando”. También recordó los fracasos de las urbes que fueron diseñadas desde cero.

Chapultepec 1, proyecto en el cual participó, esta construido en un terreno de 1900 m² pero que tiene 100 mil m² de construcción. Con esto se logró una optimización de 50 veces el área del espacio.“Aprovechar las grandes oportunidades en pequeños espacios de la ciudad que pueden convertirse en detonadores de cambio, y la utilización de usos mixtos con miras a ciudades más inteligentes. En el caso de la torre de Chapultepec 1, cuenta con un 70% oficinas 15% viviendas y 15% de un hotel”.

“Los arquitectos tenemos que lograr que los edificios no contaminen a las ciudades y no abusen de ellas”, declaró el arquitecto Benjamín Romano, quien ganó el año pasado el Premio al mejor Rascacielos del 2018. “El 40% de la contaminación en el mundo es provocada por los edificios. El American Institute of Architects, propone el challenge 2030 que pretende tener un consumo 0 de energía al momento de construir los edificios, erradicar cualquier tipo de daño al ambiente. En torre Reforma logramos un 25% de ahorro en comparación con los otros inmuebles”.

El arquitecto Raúl Huitrón, por su parte, resaltó la relación entre la arquitectura y el urbanismo, “los buenos resultados de una arquitectura se transforman en mejoras del diseño urbano. Existe una relación simbiótica entre los habitantes, espacio y los edificios. La arquitectura debe marcar el parámetro de diseño para las ciudades sustentables”.

El vicepresidente del IMCISS enfatizó que “un edificio es una ciudad vertical que genera una serie de espacios de intercomunicación y circulaciones verticales: espacios de transición o jardines aéreos. La interconexión entre torres, genera microclimas, al lograr la interacción entre la parte de la conceptualización, se llegará al confort como un fenómeno medible cuantificable y sensorial. Esto impacta en mejorar la calidad de vida de las personas, que es el fin de las ciudades inteligentes progresar de la mano con el entorno”

A manera de cierre del evento, el presidente del IMCISS destacó la vocación humanística de la arquitectura, “por debajo de las ciudades inteligentes hay de todo. Necesitamos crear información urbana y una inteligencia para lograr reinventar las ciudades por medio de soluciones sostenibles”.

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